Un asistente que contesta WhatsApp y la web a cualquier hora, confirma citas, recuerda revisiones y da seguimiento a los presupuestos que se quedan en el aire.
Respuestas de ejemplo. El asistente real se prepara con tus servicios, precios y agenda.
El paciente se lleva el presupuesto, tiene dudas y nadie le llama. Semanas después ya está en otra clínica.
Sillón vacío y una hora perdida. Sin confirmación previa, el hueco no se puede ofrecer a otro paciente.
Atender al que está delante, al teléfono y a WhatsApp a la vez no sale. Algo se queda sin contestar.
Trabaja con tu agenda, tus tratamientos y tu forma de hablar. Lo clínico lo decide siempre tu equipo.
Contesta WhatsApp y la web al momento, propone huecos de tu agenda y deja la cita reservada.
Avisa antes de cada cita y pide confirmación. Si el paciente cancela, el hueco queda libre para otro.
Retoma los presupuestos pendientes, resuelve dudas frecuentes y propone una cita para decidir.
Avisa a cada paciente cuando le toca, sin que nadie tenga que acordarse de llamarle.
Detecta dolor, urgencias y dudas clínicas y se las pasa a una persona con la conversación resumida.
Si tu software clínico tiene API o exporta la agenda, lo conectamos. Lo revisamos en el diagnóstico.
Pon tus números y mira cuánto tiempo y cuánto dinero hay en juego cada mes.
El porcentaje lo pones tú: no aplicamos ninguna tasa media. Es una estimación con tus datos, no una promesa de resultado.
En el diagnóstico gratuito vemos contigo qué parte de esto se puede automatizar y qué parte no.
Media hora para ver cómo te llegan hoy los pacientes, qué citas se pierden y qué parte merece la pena automatizar. Si no la hay, te lo decimos.
Conectamos WhatsApp Business y, si tu programa lo permite, la agenda. Preparamos el asistente con tus servicios, precios y forma de hablar.
Lo activamos en un canal, lo revisamos contigo con tus datos reales y solo ampliamos si funciona.
Más de 30 años de experiencia en gestión de proyectos tecnológicos, desarrollo de software, operaciones y coordinación de equipos. AISM combina conocimiento técnico con implantación práctica para pequeñas y medianas empresas.
Media hora para ver dónde se te escapan pacientes y si merece la pena automatizarlo. Sin compromiso.